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Viernes, 24 May 2013
  
Campañas
1º de Mayo, el día de la clase trabajadora
Viernes, 27 de Abril de 2012 21:26

 

1 de mayo de 1886, Estados Unidos de América: El capitalismo estaba sumido, como de costumbre, en una de sus devastadoras crisis, la cual se traducía en tasas de desocupación elevadísimas, lo que facilitaba una explotación inmisericorde de los trabajadores por parte de los patronos y con el beneplácito de los gobiernos. El pueblo no podía aguantar más. Una vez más, los trabajadores estaban pagando la crisis capitalista, por lo que ya no quedaba más salida que la movilización en masa de la clase obrera, no quedaba alternativa, había que plantarle cara al capital.

 

Se convocaron huelgas y movilizaciones de costa a costa, más de 5.000 fábricas quedaron paradas y 350.000 trabajadores tomaron las calles para reivindicar la jornada de 8 horas y hacer cumplir la máxima de ¡8 horas para trabajar, 8 para dormir y 8 para vivir! La burguesía norteamericana temblaba ante el gigantesco movimiento obrero. Las peores condiciones laborales permanecían en Chicago, donde la jornada laboral tenía un máximo de 18 horas al día, los derechos laborales eran prácticamente inexistentes y se movilizaron más de 80.000 trabajadores ese primero de mayo, ninguna chimenea de la ciudad echaba humo esa mañana.

 

En Chicago las huelgas y las movilizaciones duraron algunos días más, y, aunque éstas eran pacíficas, los patronos movilizaron a la Guardia Nacional, aumentaron las fuerzas policiales y formaron cuerpos especiales de represión, pues le causaba pavor la actitud tan decidida y organizada de la clase obrera.

 

Ante las brutales represiones, los obreros convocaban reuniones masivas para condenar la acción represiva de la burguesía, las cuales contaban con presencia de miles de trabajadores, hombres, mujeres y niños que se unían bajo un objetivo común. Pero la represión dejaba muertos y heridos sin contemplaciones, y una vez consiguieron disolver el movimiento, se reclamó un juicio farsa, posteriormente reconocido como tal, que responsabilizó a 8 trabajadores como promotores de los disturbios. Cinco de ellos fueron condenados a muerte en la horca, y los tres restantes fueron condenados a prisión (2 a cadena perpetua y uno a 15 años de trabajos forzados). Tres años después, en 1889, la Segunda Internacional declara el 1 de mayo como el Día Internacional de Los Trabajadores como jornada de lucha reivindicativa y en homenaje a los Mártires de Chicago.

 

Actualmente no vivimos en condiciones muy lejanas a las aquí relatadas: estamos sumidos en otra de las famosas crisis que el sistema capitalista trae de fábrica, y nuestros derechos laborales van en disminución. A efectos legales mantenemos la jornada laboral de 8 horas que tanto costó conseguir, pero en la práctica todos conocemos los abusos que se cometen contra los trabajadores: consideramos un lujo el gozar de una jornada laboral de 8 horas (y con sus 2 días de descanso, es decir, 40 horas semanales), pues la mayoría de patronos nos someten a jornadas de 9, 10 y 12 horas diarias, con tan sólo un día de descanso y muy a menudo sin día de descanso.

 

El trabajo ilegal, sin contrato y sin seguro, está a la orden del día, o como mucho el típico 'te aseguro media jornada pero vas a currar 8 horas o más'. El fraude a hacienda por parte de los patronos es inaudito, miles de millones de euros quedan en negro en manos de los explotadores cuando deberían ir a parar a las arcas públicas, pero como no es así, ahora nos vienen con recortes laborales, educativos, sanitarios, etc., para que encima seamos nosotros, las clases trabajadoras y los estudiantes, los que paguemos las consecuencias de las trampas patronales y las mafias financieras.

 

Se ríen de nosotros de manera descarada: crean la crisis, la cual genera paro, el cual facilita la explotación inmoral de los trabajadores y la sumisión de los mismos si éstos no quieren perder su precario puesto de trabajo, dicha explotación va necesariamente unida al fraude fiscal, el cual genera más crisis y que invita al gobierno a recortarnos los derechos, alegando que es para ahorrar... porque estamos en crisis.

 

Está demostrado que no van a parar de exprimirnos. Y está demostrado históricamente que la única alternativa que tenemos es la lucha. No podemos dejar que nos ninguneen; este primero de mayo no hay excusa, hay que salir a la calle y demostrarle a los tiranos que nosotros somos más, que hasta aquí hemos llegado, que la clase obrera somos el motor de la sociedad, que somos quienes producimos toda la riqueza y que estamos dispuestos a luchar por el derrocamiento de este sistema asesino que nos manipula y nos oprime.

 

¡YO SOY CURRANTE, ESTE PRIMERO DE MAYO SALGO A LA CALLE!

¡YO SOY ESTUDIANTE, ESTE PRIMERO DE MAYO SALGO A LA CALLE!

 
8 de Marzo: Día de la mujer trabajadora, ni sumisa, ni esclava.
Jueves, 08 de Marzo de 2012 09:47

8demarzo

En una sociedad basada en el individualismo, donde se valora la calidad de las personas en base al nivel económico, la estrategia de la poderosa burguesía es clara: crear división entre las propias clases laboriosas , con el objetivo de distorsionar la conciencia de las clases populares. Esta situación crea a su vez diferencias basadas en el más cruel racismo, xenofobia o machismo, valores negativos que se esconden tras un discreto caparazón democrático y que impiden el desarrollo de los derechos civiles y humanos del pueblo.


Sabemos que la mujer es un ser libre e independiente, que debe desarrollarse en todas las facetas sociales y económicas al mismo nivel que el hombre. No podemos ignorar el imprescindible trabajo que las mujeres realizan en nuestra sociedad, y debemos aunar esfuerzos en aras de la eliminación de todas aquellas diferencias fundamentadas en estúpidos prejuicios provocados por los diferentes sistemas de explotación y esclavitud que han sometido a la clase trabajadora a lo largo de la Historia.


La mujer trabajadora lo tiene todo para tomar conciencia de su situación, para rebelarse contra una sociedad que oprime sus más fundamentales derechos. El capitalismo, basado en su propio sinsentido, dota a los trabajadores de esa percepción de la realidad que desvela la propia destrucción del sistema. No en vano, Engels usaba como ejemplo la opresión del hombre sobre la mujer para explicar la dominación de clase y las relaciones de explotación entre proletariado y burguesía.

Desde la FJCE queremos hacer un pequeño homenaje a todas aquellas mujeres que han luchado por su emancipación y la consecución de sus más importantes derechos. Luchadoras, y también luchadores, que en una sociedad que nos mantiene en circunstancias adversas han sabido alzar su voz en defensa de un sujeto imprescindible en nuestra sociedad como es la mujer trabajadora. Davis, Zetkin, Beauvoir, Tristán... y otras tantísimas personas que dieron su vida en la lucha por la justicia y la libertad, valores legítimos que ensalzan la dignidad humana.

Así mismo, hacemos un llamamiento a todas las mujeres para que comprendan que la única salida posible que conducirá a las condiciones idóneas para su autonomía en todas los aspectos reside en el cambio estructural de la sociedad, en la evolución social y humana, en la edificación del socialismo. Está claro, la emancipación total de la mujer y su consecuente desarrollo en libertad, llegará con la destrucción de un sistema que oprime y convierte en antagónicas las posiciones entre hombres y mujeres; sujetos revolucionarios que están obligados a trabajar codo con codo en la construcción de una sociedad justa, donde desaparezca la explotación del hombre por el hombre. La homogeneidad en el trato entre sexos llegará cuando nuestra sociedad esté libre de prejuicios y concepciones basadas en un modo de producción codicioso y capaz de llevar a la humanidad a la más atroz ruina.

¡VIVA LA MUJER TRABAJADORA! ¡POR LA LIBRE EMANCIPACIÓN DE LA MUJER!

Federación de Jóvenes Comunistas de España (FJCE)